viernes, junio 23, 2006

MOBBING INMOBILIARIO

En los últimos tiempos han surgido nuevos términos acuñados por psicólogos, dietistas, asesores de imagen, médicos, entrenadores e incluso por periodistas en referencia a enfermedades, belleza, alimentación, y los mas variados aspectos de nuestra vida cotidiana. Dichos términos, a veces involuntariamente, los asociamos a las personas con las que nos cruzamos por la calle o a aquellas con las que convivimos.
Los conceptos de anorexia, obesidad, esquizofrenia, metrosexual, piel naranja, estres o depresión ya forman parte de nuestras vidas (algunos de hace muchos años), y aunque siempre se ha convivido con ellos, se les ha ido poniendo nombres a lo que nuestros abuelos llamaban gordo, loco, fuerte o enfermo.
Entre estos conceptos hemos introducido uno más a la larga lista, el de mobbing. En un principio este concepto estaba acuñado en referencia al puesto de trabajo de una persona, en el cual los compañeros o jefes utilizaban (y utilizan) las artimañas más indeseadas para que una persona no se sienta cómoda en su puesto de trabajo, y por lo tanto, busque una salida desesperada.
El concepto de mobbing también se puede aplicar al ámbito que nos ocupa, el inmobiliario, ya que últimamente los intereses urbanísticos han producido una crecida importante de este término en muchos ámbitos.
Hoy ha llegado a mi mesa un edificio de grandes dimensiones con una pequeña ocupación de casas de renta antigua. En estos casos siempre los intereses urbanísticos priman sobre cualquier interés personal, por lo que las inmobiliarias, constructoras, promotoras y empresas de rehabilitación optan por dos salidas con un contraste muy grande.
La primera opción, y por lo tanto la más honrada, es la negociación de unas cantidades con los propietarios para el abandono del inmueble, ofreciéndoles unos grandes beneficios a cambio de la desocupación del mismo. En la mayor parte de los casos se debería llegar a un acuerdo o asumir la carga del inmueble esperando su liberación por la vía legal.
Existe una segunda opción que es el objeto de este artículo, la referida al llamado "mobbing inmobiliario", según el cual el desalojo del inmueble se realiza de manera poco menos que "alegal", ya que existen las opciones de ubicar en el edifico un grupo "okupa", familias gitanas, maleantes, y cualquier tipo de actividad molesta, insalubre o peligrosa que haga que los habitantes de renta antigua (o incluso rentas actualizadas) busquen una salida desesperada al problema. A estas opciones siempre hay que añadir que la persona, empresa o grupo propietario del edificio podría forzar la situación de precariedad del inmueble (sin mantenerlo adecuadamente), con lo que la precaria situación facilitaría las salida de los inquilinos.
A mi particular entender considero que los intereses monetarios no deberían de primar por encima de los intereses humanos, de las personas. Tarde o temprano nos daremos cuenta de la situación de deshumanización que vivimos, y aquellos que fuerzan estas situaciones ojalá se arrepientan de ello.

miércoles, junio 21, 2006

VIVIENDA MÁS BARATA
Leo hoy en un diario gratuito de la capital que la vivienda que se construye es cada vez más pequeña. La oferta de las constructoras de este tipo de producto se concentra en el sur de la Comunidad de Madrid, con un producto más barato y asequible, pero con tamaños mucho más reducidos.
Esto nos lleva a analizar lo que realmente demanda la sociedad.
Vivimos unos años en los que el precio de la vivienda se ha incrementado enormemente con las consecuencias sociales que ello acarrea (subida de la edad de emancipación, alta deuda familiar, incremento de la contratación hipotecaria, manifestaciones...), lo que nos lleva a pensar cuales son las soluciones para que todos podamos acceder a una vivienda "digna".
Las promotoras han escogido como solución (aparente) la reducción en un 12% del tamaño de la vivienda de obra nueva para que sea de facil acceso para los nuevos compradores o inversores, pero con ello lo que realmente se consigue es que en una promoción de obra nueva, con el acumulado de ese 12% puedan construir más viviendas.
En consecuencia, a menos metros, el metro cuadrado es más caro y más ingresos reciben las promotoras, haciéndonos ver que se interesan por el bien social de la vivienda, cuando realmente nos van a obligar a vivir en casas de 30 metros cuadrados (vease la iniciativa de nuestra Ministra y sus kelly-finder) a unos precios que rebasan los precios lógicos por metro cuadrado.

miércoles, junio 14, 2006

“PAÍS EN CONSTRUCCIÓN”

En estos momentos, en muchos puntos de la geografía nacional se realizan estudios de viabilidad con el objeto de ubicar una promoción de viviendas, un proyecto hotelero, una sede de oficinas, un centro comercial o una residencia de tercera edad (por citar unos pocos).
El mercado inmobiliario ha sufrido un incremento importantísimo en los últimos años, convirtiendo los que históricamente han venido siendo bienes de primera necesidad en complejos artículos de lujo. Cada uno de estos bienes ha ido acompañado de unos ciclos urbanísticos, distintos según el uso, que han condicionado el éxito o el fracaso de muchas promociones a largo plazo. En el sector residencial se siguen buscando reclamos sociales que inviten a invertir en nuevos desarrollos, tales como las nuevas infraestructuras nacionales (carreteras o ferrocarriles), la vida en espacios naturales cercanos a la ciudad o una segunda residencia cercana a las montañas, en zonas rurales (con un turismo en auge) y, sobre todo, en zonas costeras, donde tan de moda se han puesto los campos de golf.
El sector residencial vive un momento dulce con un crecimiento fuerte, pero a su vez con una incertidumbre evidente: ¿Cuánto tiempo durará esta situación?. No olvidemos que la respuesta no está en nuestra mano y que la sobreoferta, los tipos de interés, los arrendamientos y los precios de venta, entre otros, serán indicadores del futuro inmobiliario de este país.
En este blog trataremos de la evolución de este y muchos otros temas relacionados con el mundo inmobiliario, todo ello basado en una mezcla de opiniones o artículos de los suplementos inmobiliarios de periódicos como el ABC, El Mundo o El País.

Bienvenidos!!!
Pedro A. Prieto